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Dr. Aldo Cipriano, Presidente del directorio de Dictuc: “Hay que potenciar la formación continua para mejorar la adaptabilidad de la fuerza laboral minera”

El destacado académico de la Escuela de Ingeniería de la Pontificia Universidad Católica de Chile abordó en entrevista con Revista del Cobre y la Industria, las principales claves y desafíos que, a su juicio, debe enfrentar la educación en nuestro país para impulsar la transformación cultural del sector.

La Transformación Digital y la Revolución Industrial 4.0 se traducen en la progresiva penetración de nuevas y avanzadas tecnologías en todos los ámbitos del mundo minero.

Es así como cada día vemos que la toma de decisiones en una faena o yacimiento, tanto a nivel operativo como ejecutivo, se caracteriza más y más por utilizar herramientas digitales de gestión principalmente alimentadas por la cada vez mayor presencia de soluciones basadas en Big Data, Inteligencia Artificial, Machine Learning, Analítica Avanzada e Internet de las Cosas.

Es decir, la minería del presente ya debe convivir con procesos donde la transmisión e interpretación de datos, obtenidos por gigantescas redes de sensores conectados a dispositivos inteligentes, reemplazan a procesos tradicionalmente manuales o incluso mecanizados, como por ejemplo, la operación de perforadoras, chancadoras y cargadores, entre otros dispositivos.

Todo ello, junto con las tareas de índole administrativa, como la gestión financiera, contable o los propios departamentos de recursos humanos, que también son interconectados a estas grandes matrices digitales.

Pero, en paralelo con esta evolución tecnológica, es imprescindible impulsar en el sector otra evolución de carácter más social y cultural, tanto o más significativa, en la cual todos los profesionales de la minería: desde el directivo hasta el operador, pasando por ingeniero, supervisores, técnicos y funcionarios administrativos, deben adquirir y potenciar nuevas capacidades necesarias para evolucionar exitosamente en este mundo digital cada vez más acelerado y competitivo.

– ¿Qué cambios curriculares serán necesarios para utilizar mejor las nuevas tecnologías y adaptarse a la transformación cultural que trae consigo la Cuarta Revolución Industrial?

En términos generales, la formación deberá tener una orientación global con el fin de permitir que los egresados puedan desempeñarse exitosamente en todo lugar y condición. Ello implica adecuar los programas de estudio a estándares internacionales, para que las competencias adquiridas puedan ser homologadas en otros países. En lo más puntual implica aprovechar más la tecnología en el proceso formativo (educación online, uso de Simulación, Realidad Virtual, etc.) así como desarrollar las competencias y habilidades señaladas inicialmente. En este contexto una iniciativa actualmente en marcha en el país es “Ingeniería 2030”, liderada por Corfo, y en la cual participa un número importante de universidades.

– ¿La formación profesional o técnica del futuro será muy diferente de la actual?, ¿hoy ya pueden verse algunos cambios?

La economía basada en el conocimiento y la incertidumbre laboral modificarán fuertemente, en mi opinión, la formación profesional y técnica del futuro. En la educación superior existirá un primer ciclo formativo más amplio que el actual, pues abarcará varias disciplinas y potenciará principalmente competencias básicas. Los egresados ingresarán anticipadamente al mercado laboral, posiblemente después de 4 años, y durante su carrera profesional se irán adaptando a los nuevos requerimientos, profundizando en algunos temas y adquiriendo nuevas competencias, aprovechando la enorme oferta formativa que seguramente pondrán a disposición universidades, institutos o empresas ad-hoc.

Esta formación será preferentemente virtual y empleando los avances tecnológicos actuales y que conoceremos en el futuro. Al respecto ya pueden observarse algunas innovaciones en la oferta educativa, como los MOOCS (Massive Online Open Courses o cursos online masivos y abiertos), que están poniendo a disposición universidades prestigiadas, acompañados de ciclos de formación cortos como certificados y diplomados.

Importancia de la preparación docente

Junto con el desarrollo de nuevos programas académicos y mallas curriculares para el desarrollo y perfeccionamiento de las competencias que requiere la minería digital, se plantea también la interrogante respecto de la preparación que deben recibir los docentes encargados de asumir esta tarea.

Un aspecto que no sólo toca a la educación superior, sino también a la enseñanza escolar básica y media, en la medida que también debe aportar una base significativa de conocimientos y habilidades relacionadas con el manejo de las nuevas herramientas digitales de la Revolución 4.0 Sobre dicho tema, el profesor Cipriano confía en que hoy ya existen profesionales docentes preparados para transmitir estas competencias a los profesionales y trabajadores del sector, aunque también enfatiza que “en el corto plazo, deberemos habituarnos a un estilo de formación muy diferente, pues las universidades aún deben preguntarse si las carreras basadas en certificados o títulos serán útiles para el nuevo escenario educativo digital.

Es un tema en el que todavía no se ha avanzado con mucha profundidad, pero que abre la gran posibilidad de que aparezcan centros de formación o entidades educacionales extranjeras que ofrezcan programas que pueden cambiar significativamente la estructura de formación de los jóvenes del futuro y que los planteles chilenos también deben considerar para no perder competitividad o presencia”.

– ¿Contamos en el país con académicos bien preparados para guiar a los estudiantes y futuros profesionales en este proceso?

En los temas relacionados con Tecnologías de Información y Automatización existen cuerpos académicos bien preparados que, ciertamente, pueden apoyar en este proceso. (Sin embargo), estimo que se requerirá de un esfuerzo colaborativo mayor, y de fuerte énfasis interdisciplinario, que deberá incluir a la enseñanza básica y media, para concretar un apoyo eficiente y eficaz en los temas que no son puramente tecnológicos.